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domingo, 2 de junio de 2013

Gestiona y sana tus emociones


En el proceso evolutivo que acontece en la humanidad, uno de los principios básicos es el de la sanación  el ser humano debe empezar por si mismo, es tan fácil seria como realizar una tarea escolar todos los idas  haciendo ejercicios mentales y corporales, es como ir puliendo, aprendiendo y aprovechando esa hermosa energía poderosa que tenemos, porque somos un fluido directo del creador, para ordenar a nuestro cuerpo el control de sus necesidades, rechazar las enfermedades, fortalecer y embellecer nuestro cuerpo interno y externamente, y poco a poco ir eliminando de nuestro organismo todo aquello que nos enferma y destruye, por ejemplo la ira es un sentimiento que va aniquilando al ser humano, tanto se ha hablado de la ley de atraccion que realmente los sufrimientos , enfermedades, carestia y las infelicidades que muchas veces agobia al ser humano nos las atraemos cuando permanentemente mantenemos sentimientos de ira, odio, envidia, inconformidad  rechazos, depresiones, cuando sanemos interiormente, y le demos a la materia la pureza que necesitamos para su vida existencial, nuestro entorno sera perfecto, podemos influenciar en la sanciona de todo lo que nos rodea, familiares, amigos, vecinos, y si somos muchos en la cadena de sanación que hermoso seria poder extender nuestro poder a todo el planeta, en niños del sol estamos en esa hermosa cadena espiritual de sanación visualizando y enviándole ondas de amor, de sanación purificando sus fuentes de vida, el oxigeno, las aguas, la tierra, sus faunas, sus floras, bañándola con el amor de los seres que aquí habitamos,solo son amor sanamos, y el poder energético de nuestra mente.


Somos fuente divina y en conexión con el creador, aprovechemos en despertar y utilizar esa energía para el bienestar nuestro y del planeta.

Hemos sido condicionados en nuestra cultura para creer que recibimos la gracia de la vida de algún punto externo a nosotros. Sin embargo, es posible cambiar la dirección de nuestros ojos de fuera hacia adentro y cuando lo hacemos, encontramos una energía que habíamos percibido pero no habíamos identificado.

La Sanación Actitudinal se basa en la creencia de que no son las personas ni los eventos externos los que nos causan problema, sino que son nuestros pensamientos y actitudes hacia nosotros mismos, hacia la gente y las situaciones, lo que nos causa conflicto y aflicción.

Se basa en la premisa de que cada instante nos brinda una nueva oportunidad de volver a examinar nuestra vida y de elegir otra vez qué es lo que queremos sentir: amor o temor, paz o conflicto.

Es reeducar la mente y abrir nuestro corazón.Sanación Actitudinal implica corregir nuestra percepción errónea y remover los obstáculos interiores que nos impiden sentirnos en paz.

Consiste en descubrir qué valor hemos asignado a actitudes como guardar rencor, culpar a los que nos rodean o criticar y enjuiciarnos a nosotros mismos y, luego, revisar nuevas opciones.

Plantea que el propósito de toda comunicación es unir, no separar, que la felicidad es una elección y que nuestro estado natural es la armonía, creatividad y felicidad. Nos conduce a la libertad en lugar de la opresión.

Se basa en la convicción de que es posible elegir la paz en lugar del conflicto y, el amor en lugar del dolor.

Nos ayuda a considerar la salud como una paz interior y la curación como el proceso de liberarse del miedo y la culpa.

Los principios de la Sanación Actitudinal parten de la convicción de que la esencia de nuestro ser es el amor, que nuestra verdadera identidad es espiritual, que todo es posible a través del perdón y que este último es lo más cercano al amor.

Los dos principios básicos de la actitud curativa:

La participación de nosotros mismos en nuestro proceso de sanación, al decidir y escoger el ver nuestro entorno en una forma diferente a la que hemos hecho hasta el momento.

El deseo de extender y/o compartir incondicionalmente esta sanación con otros.

Participamos en nuestro propio proceso de sanación al optar por ver a las personas, las circunstancias y los eventos que rodean nuestra vida en forma diferente, con una nueva visión más responsable y, desde ahí, hacer el trabajo interno necesario para obtener dicha sanación.

En el que el propósito del trabajo interno es para traer la armonía y la paz a nuestra mente que es la que requiere ser sanada, ya que al cuerpo solo lo enferma la mente y, el espiritu no lo requiere porque éste nunca lo ha estado.

La sanación actitudinal se refiere también al estar al servicio de otros como una extensión de nuestra propia sanación y de nuestro estado de conciencia de libertad, en donde nada es aprendido en aislamiento.

Los doce principios de una actitud de sanación:

La esencia de nuestro ser es el amor.

La salud reside en tener paz interior.

La sanación consiste en dejar ir el miedo.

Dar y recibir es lo mismo

.Podemos desprendernos del pasado y del futuro.

El único momento que existe es el ahora y, cada instante, es para dar.

Podemos aprender a amarnos a nosotros mismos y a los demás través de perdonar en lugar de juzgar.

Podemos aprender a encontrar amor en lugar de encontrar defectos.

Podemos decidirnos y encaminarnos a tener paz interior, independientemente de lo que esté sucediendo en el exterior.

Todos somos discípulos y maestros unos de otros.

Podemos concentrarnos en la totalidad de la vida y no sólo en los fragmentos.

Puesto que el amor es eterno, la muerte no debe darnos miedo.

Podemos considerar que nosotros y los demás estamos siempre, ya sea brindando amor, o bien, pidiendo ayuda.

Suposiciones en las que se apoya la Sanación Actitudinal:

Existe una Fuente Divina y Eterna, un Poder Superior, un Dios, un Creador.

Cada uno de nosotros somos parte de esa Fuente y siempre regresamos a ella.

Cuando ponemos a un lado nuestra personalidad o ego, podemos escuchar una Voz Interior que nos habla desde la Fuente y que cuando nos dejamos guiar por ella recibimos todo lo que requerimos en cada situación.

Hemos creado obstáculos en nuestras mentes que distorsionan e interfieren con esa Voz Interior.

Estos obstáculos toman la forma de culpa, miedo, enojo, resentimiento, baja autoestima, condena, negación, rechazo y jucio hacia nosotros mismos o, hacia las personas y eventos que nos rodean.

Existen dos tipos de emociones: amor y miedo y todas las otras emociones son solo manifestaciones de estas dos primeras.

El amor es nuestro estado natural, nuestra conexión con la Fuente.

El miedo es la creación que nuestro ego fabrica para crear obstáculos que eviten nuestra conexión.

El perdón es el recurso con el que podemos deshacer los obstáculos. Es soltar el pasado y no crear expectativas para el futuro, concretándonos a vivir solo el presente. El perdón es el reconocimiento de la presencia Divina en cada uno de nosotros.

Toda sanación se da en la mente. Todo lo que experimentamos en nuestras vidas y en nuestros cuerpos es la reflexión de una mente sana o una mente errónea.

Las mentes son las que se unen. Nuestros pensamientos crean nuestras experiencias y nos conectan con otras mentes. A través de una mente consciente decidimos si queremos crear solo experiencias que generen paz interior.

El problema básico en nuestras vidas es que hemos olvidado nuestra Unidad con la Fuente Divina. La solución es recordar cual es nuestra verdadera identidad.

Dicho de otra manera, todo problema implica separación y toda solución implica unidad.

Tenemos siempre la oportunidad de volver a elegir, ya que somos nosotros los que elegimos nuestras actitudes, ellas no nos eligen a nosotros.

La vida es un proceso, es un salón de clases, es la escuela en la que aprendemos a crecer y en la que cada experiencia es una oportunidad de aprendizaje y, el propósito de la vida es aprender a practicar el perdón y compartir este proceso con otros.

Podemos equivocarnos y reprobar la materia, pero siempre tenemos la oportunidad de volver a estudiarla y corregir

.Las cinco etapas principales en el proceso de Sanación Actitudinal:

Cuestionar nuestras actitudes.

Explorar las oportunidades que tenemos ante nosotros.

Realizar el compromiso con uno mismo.

Permitir que el proceso de desprendimiento se presente.

Incorporar la sanación y el crecimiento en nuestras vidas.

CUESTIONAR NUESTRAS ACTITUDES, Esta etapa generalmente, mas no siempre, se presenta después de presentarse en nuestras vidas un evento que sacude nuestra mente o la pérdida de una persona o una situación y, que debido a la rigidez de nuestra mente, provoca un conflicto.

EXPLORAR LAS OPORTUNIDADES QUE TENEMOS ANTE NOSOTROS La etapa de cuestionamiento es seguida por un período en el que exploramos la facilidad y disposición que tenemos para hacer un compromiso con nosotros mismos y en el que cuestionamos puntos de vista sobre nuestra vida y el mundo que nos rodea. Es el momento en el que hacemos el compromiso con nosotros mismos de explorar nuevas formas, lo desconocido y ver así, qué cambio se presenta en nuestras vidas.

REALIZAR EL COMPROMISO CON UNO MISMO: Cuando establecemos el compromiso de sanación de nuestras actitudes podemos notar un cambio en nuestro proceso mental. Con el compromiso se genera una energía en nuestra mente que mobiliza el rompimiento y liberación de antiguas creencias y la sanación empieza su proceso. El compromiso nos produce fuerza al asumir completa responsabilidad y liderazgo en nuestro propio proceso de sanación.

PERMITIR QUE QUE EL PROCESO DE DESPRENDIMIENTO SE PRESENTE:Durante esta etapa se nos presentan altas y bajas, períodos de detención en los que los antiguos patrones no han sido disueltos totalmente y los nuevos no están aún lo suficientemente reforzados y estables y, en los que la mente se resiste al cambio.

Este es el momento en que es importante ser pacientes con nosotros mismos, dándonos la oportunidad de caminar despacio, pero seguros y responsablemente. Es aquí cuando debemos empezar a escuchar la guía de nuestra Voz Interior.Cuatro caminos a través de los cuales podemos disolver los antiguos patrones y reforzar los nuevos:Derramando las lágrimas que hemos detenido.

Enviando mensajes acertivos en nuestra comunicación.

Liberando emociones negativas que hemos reprimido.

Aceptando todas las partes de nosotros mismos sin enjuiciarnos, tanto las emociones positivas como las negativas y, reconociendo nuestro niño interno.

INCORPORAR LA SANACION Y EL CRECIMIENTO EN NUESTRAS VIDAS: Incorporar y reconocer nuestras etapas de esfuerzo y crecimiento es muy importante para la salud de nuestra mente, porque al hacerlo le damos la bienvenida al desarrollo y nutrición de ella.

Esta etapa se convierte en un maestro para nosotros, mostrándonos los procesos y patrones individuales de nuestra sanación. Cada etapa, no importa que tan grande o pequeña la sintamos, debe ser reconocida mental y verbalmente y podemos hacerlo ante un espejo repetidas veces o podemos comentarlo con personas de nuestra confianza o que están con nosotros en el camino de crecimiento y sanación.

El proceso de sanación no es lineal en el tiempo, es mas bien una espiral dentro de nuestra mente, la que se mueve y se expande con cada afirmación de curación.Pensamientos sobre la naturaleza de la aceptación de uno mismo en el proceso de Sanación Actitudinal

Nuestra energía se agota cuando juzgamos,comparamos y criticamos. Solo nos sentimos vivificados cuando extendemos aceptación.

La paz mental procede de aceptar quiénes somos, antes de evaluarnos y castigarnos a nosotros mismos por lo que hemos hecho. Del igual forma la paz mental procede de aceptar a los demás.La aceptación se basa en el momento presente.

El juicio se basa en el pasado.La aceptación no significa admitir el comportamiento negativo, significa que para cambiar nuestro propio comportamiento negativo o el de otra persona, tenemos que darnos cuenta de que atrás de ese comprtamiento hay un ser valioso.La paz mental procede de aceptar cosas que no tenemos el poder de cambiar y eso significa que no podemos controlar a otras personas ni eventos externos.

La aceptación no sabe nada sobre expectativas y no va pegada a resultados futuros.Ejercicios que apoyan en el proceso de Sanación Actitudinal

1.- ¿Cúal es mi actitud ?: Observa las siguientes preguntas y escribe en un papel tus sentimientos hacia ellas:
¿Cuáles son mis actitudes que generan obstáculos o barreras para que observe, reconozca y experimente mi propia esencia?

¿Cuáles son mis acitudes que generan obstáculos o barreras para que pueda observar y reconocer la esencia de los seres que me rodean?

¿Qué tanto estoy dispuesta a reconocer la esencia del amor en mi y en otras personas?

¿Dedico tiempo durante el día a recordar o reflexionar sobre el despertar de mi verdadera esencia, ya sea a través de la meditación, oración o contemplación?

¿Cuáles son las prioridades en mi vida y en que proporción estoy incluyendo la salud de mi mente?

¿Qué distracciones en mi vida sirven de impedimento en mi trabajo de sanación de mi mente?

¿Siento que estoy despertando mi parte espiritual?

2.- ¿Cómo me siento? Observa las siguientes preguntas y escribe en un papel tu sentir:

¿Cómo me siento fisicamente?

¿Necesito reforzar el cuidado que le doy a mi cuerpo?

¿Cómo me siento emocionalmente?

¿Estoy cubriendo mis necesidades en este aspecto?

¿Cómo me siento mentalmente?

¿Necesito reforzar mi conocimiento o explorar más en mi aprendizaje?

¿Cómo me siento espiritualmente? ¿Necesito reforzar mi práctica espiritual?

¿Estoy pudiendo observar la esencia del amor en mi persona?

¿La puedo extender a otras personas?

¿Bajo qué circunstancias me siento segura emocionalmente?

3.- Para comprender a nivel de sentimiento, la diferencia entre la aceptación y el juicio.Tomar dos horas de un día.

Durante la primera hora, la del juicio, preocúpate por el pasado, especialmente sobre lo que la gente te ha hecho o dejado de hacer. Muéstrate tan crítico como puedas y emite juicios sobre todos aquellos que se crucen en tu camino. Critícate mentalmente, lo más extricto posible y, emite juicios sobre tí y los demás. No actues de acuerdo con tus pensamientos críticos. Simplemente presta atención a cómo te sientes mientras tienes pensamientos críticos.

¿Te sientes bien contigo mismo?

¿Te sientes más cerca de otras personas?

¿Te sientes a gusto o estás asustado y tenso?

.Durante la segunda hora, cambia a una hora de aceptación. Empieza por practicar unos minutos de ejercicio de respiración (al inhalar mentalmente repetir: inhalo paz; al exhalar mentalmente repetir: exhalo tensión. O puedes repetir mentalmente al inhalar: inhalo amor y al exhalar: exhalo resentimientos.)

Observa mentalmente el brillo interior del amor de otras personas, aunque sea en un débil parpadéo. Si te resulta particularmente difícil ver el amor en álguien, imagina la clase de acontecimientos que tienen que haber ocurrido en su vida como para haberla conducido a su comportamiento actual y comprende lo mucho que esa persona anhela amor.

Mira más allá del comportamiento y ve a la persona en su totalidad. Imagina que hubieras nacido hoy mismo, en este instante y que todo fuera fresco y nuevo para ti. No te preocupes por lo que tu u otras personas han hecho o dejado de hacer.

En lugar de eso, centra la atención sobre el hecho de que todo el mundo deséa y necesita ser amado, aceptado y afirmado por quien es, con total ausencia de expectativas.

¿Cómo te sientes ahora? Plantéate las mismas preguntas

¿Te sientes bién contigo mismo?

¿Te sientes más cerca de otras personas?

¿Te sientes a gusto o estás asustado y tenso?.


Con este ejercicio puedes empezar a darte cuenta que realmente tienes la posibilidad de elegir el sistema de pensamiento con el que quieres funcionar, tanto si extiendes el juicio como la aceptacion y, que solo tu puedes tomar esa decisión.
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